Cuando la chispa vuelve a encenderse
Siempre me fascinó resolver problemas complejos. Desde joven me atraían los desafíos de software, entender sistemas, encontrar patrones. Pero la vida me llevó por otro camino: acabé trabajando en barcos de charter en Mallorca. Un trabajo increíble, con el mar como oficina. Y aunque disfrutaba cada día en el agua, esa chispa nunca se apagó del todo.
Entonces empecé a ver lo que pasaba detrás de escena. Empresas gestionando cientos de reservas con hojas de cálculo. Capitanes recibiendo info crítica por WhatsApp a las 2am. Facturas perdidas en cadenas de emails infinitas. No era un problema de personas. Era un problema de sistemas.
Y ahí fue cuando la chispa volvió a ser fuego. Llevaba años viendo profesionales brillantes pelear contra herramientas que no estaban diseñadas para ellos. Me pregunté: “¿Y si yo pudiera construir lo que realmente necesitan?”
Por qué me importa esto
Me encanta entender cómo funcionan las cosas. Pasar horas descubriendo por qué un proceso tarda más de lo necesario. Encontrar el punto de fricción que nadie ve. Diseñar la solución que lo elimina. No para modernizar por modernizar—sino para liberar tu tiempo para lo que realmente importa.
Si tienes un sistema que te frustra, o una idea que nadie ha sabido ejecutar bien, me encantaría escucharla.
Hablemos